Un viaje en metro da para mucho.
Estudiar,
escuchar música,
hacer trabajos de última hora,
mirar por la ventana,
quejarte del frío que hace,
hasta puedes pensar.
Pensar cosas buenas y malas.
Pero pensar, al fin y al cabo.
En la vida,
lo feliz que eres,
la lista de la compra,
en qué te vas a poner mañana,
cómo te vas a cortar el pelo la semana que viene,
en ti.
Y tras muchos viajes largos en metro,
me he dado cuenta que eso es lo que más me gusta.
Pensar en ti.
En lo guapo que estás.
En cómo me gustan esos lunares que tienes,
recorrerlos todas las veces que puedo,
con mis manos.
Esos dientes perfectos,
que parecen sacados de un anuncio de Vitaldent.
En esos labios gorditos que tanto me gustan morder.
En tus manos,
llenas de heridas,
en tus uñas,
imperfectas y mordidas.
Ese pecado que es para mí,
tu cuerpo
y que hasta Eva se moriría por probar.
Estudiar,
escuchar música,
hacer trabajos de última hora,
mirar por la ventana,
quejarte del frío que hace,
hasta puedes pensar.
Pensar cosas buenas y malas.
Pero pensar, al fin y al cabo.
En la vida,
lo feliz que eres,
la lista de la compra,
en qué te vas a poner mañana,
cómo te vas a cortar el pelo la semana que viene,
en ti.
Y tras muchos viajes largos en metro,
me he dado cuenta que eso es lo que más me gusta.
Pensar en ti.
En lo guapo que estás.
En cómo me gustan esos lunares que tienes,
recorrerlos todas las veces que puedo,
con mis manos.
Esos dientes perfectos,
que parecen sacados de un anuncio de Vitaldent.
En esos labios gorditos que tanto me gustan morder.
En tus manos,
llenas de heridas,
en tus uñas,
imperfectas y mordidas.
Ese pecado que es para mí,
tu cuerpo
y que hasta Eva se moriría por probar.
¿Qué bonitos son los viajes en metro, verdad?
Pero yo ahora sólo te pido que te subas conmigo,
que dejes los miedos,
si es que alguna vez has tenido.
Que disfrutes de este viaje,
tanto como yo lo estoy haciendo.
En cada parada,
cada estación,
(aunque contigo siempre es verano),
cada ciudad.
Visitemos templos,
museos,
arte,
que es verte sonreír.
Aprendamos,
descubramos,
hagámonos personas.
Pero juntos.
Lo único que quiero,
es llegar a mi destino,
pero contigo de la mano,
y que me puedas besar al terminar el camino.
Porque no hay nada más bonito que tu boca,
porque no hay nada más bonito que tú.
que dejes los miedos,
si es que alguna vez has tenido.
Que disfrutes de este viaje,
tanto como yo lo estoy haciendo.
En cada parada,
cada estación,
(aunque contigo siempre es verano),
cada ciudad.
Visitemos templos,
museos,
arte,
que es verte sonreír.
Aprendamos,
descubramos,
hagámonos personas.
Pero juntos.
Lo único que quiero,
es llegar a mi destino,
pero contigo de la mano,
y que me puedas besar al terminar el camino.
Porque no hay nada más bonito que tu boca,
porque no hay nada más bonito que tú.
I love you.
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