Porque es la suerte de mi vida.
Y amo su sonrisa,
que eclipsa,
sus uñas mordidas,
esas manos pequeñas,
que me llevan al paraíso
cuando me acaricia.
Sus cicatrices,
que me cuentan
las experiencias de su vida,
sus manías.
Sus labios,
pequeños y carnosos,
sus ojos,
negros como el carbón,
que me hipnotizan.
Su cuerpo,
perfectamente
imperfecto.
Amo su paciencia,
su alegría,
esa vitalidad que tiene siempre,
su energía,
lo positivo que es,
la capacidad que tiene
para hacerme olvidar lo malo,
y resaltar lo bueno
de la vida,
de cada instante.
El respeto en todo momento,
el cariño,
la felicidad
que me da,
En resumen
le amo a él.