martes, 5 de mayo de 2020

Vacaciones

Vuelvo!!


He estado más de un año sin abrir el blog y, ¡cuánto lo he echado de menos! No sé muy bien porqué lo dejé. La vida frenética y mis altibajos me hicieron cerrarme tanto que no tenía ganas de escribir, de expresarme, de contar aquí todo lo malo que ocurría en mi cabeza y, de verdad, que fue un gran error. ¡Nunca lo hagáis! Hay que sacar todos los demonios, para que puedas vivir tranquila y feliz.





Durante este año y pico que he estado ausente han pasado muchísimas cosas y este 2020 está siendo bastante raro. 
Nadie se esperaba que fuéramos a vivir una pandemia. Es de locos. En estos meses desde que comenzó todo, lo he pasado bastante mal, mi abuelo falleció por culpa del virus y ha sido bastante duro de asimilar. 
Nadie nos permitió despedirnos de él, ni estar con él sus últimas horas, ni enterrarle en condiciones, yo no podía volver a mi casa, no podía abrazar a mis padres ni mi hermano en estos duros momentos, no podía abrazar a mi abuela, ni consolarla... Por eso, en parte, vuelvo, porque necesito despedirme de él, escribirle y decirle todo lo que no he podido, pero eso lo dejaré para otro momento, necesitaré estar sola y en paz. 


Por otro lado, mi estabilidad emocional no es que haya mejorado mucho, de hecho, creo que empeoró y aunque a veces piense que voy mejorando, hay otras que creo que se me escapa todo de control y que nunca avanzaré ni me desharé de mis demonios, que me están destruyendo poco a poco. 

Fui al psicólogo hace unos meses, al público, claro, porque no podía permitirme pagarme uno. Y la experiencia fue... no sé cómo describirlo. Muy frío, muy distante... Aunque me ayudó a ver algunas cosas, como que yo no tenía la culpa respecto a muchos de los conflictos que se habían originado en mi vida durante estos años. Me hizo ver que había hecho las cosas bien y todo lo que podía por mi parte. Que si la otra parte no quería hacer nada, ni quería cambiar, no estaba en mí y por lo tanto, no podía culparme ni tenía derecho a hacerlo. 

Me dio el alta, tras DOS sesiones (ya ves tú lo que se puede saber de una persona en dos sesiones, si ni me dejó abrirme de verdad), y desde entonces he intentado trabajar aplicando los consejos que me dio, aunque... bueno, a veces es difícil, pero lo estoy intentando. Lo prometo. 


Respecto al amor... pues, ¿qué decir? Llevo 3 años con el que creo que es el amor de mi vida. Jamás había sentido por alguien lo que estoy sintiendo con él, después de todo lo vivido, las dificultades que hemos pasado y los errores cometidos por parte de los dos. Eso es lo que más me está pesando, los errores. Y es que jamás debí reprimir mis sentimientos por miedo a. 
Jamás debí callarme. Porque por culpa de eso, ahora estoy trabajando mi inseguridad y mi desconfianza (más aún). 

Lo cierto es que he tomado la decisión de no culparme por todo, él también tiene responsabilidad en esto, ya que la relación es de los DOS, por lo tanto, la responsabilidad es de los DOS. Pero bueno, ya todxs sabemos que los chicos (y no es por nada), en eso de la responsabilidad emocional, están un poco perdidos aún. Pero se puede trabajar, en serio!!!! 
Aún tengo mucha desconfianza, aunque creo que algo he avanzado, pero a él le queda mucho por aprender, aunque no se dé cuenta ni creo que lo trabaje de la manera en que debería. 
Por si fuera poco, nos pilló la cuarentena juntos y hemos estado 50 días juntos, las 24 horas del día, sin salir de casa. Es cierto que al principio todo era genial, pero según iban pasando los días a mí se me iba haciendo más cuesta arriba, y si le sumamos a todo eso mi situación familiar, que no estaba bien y que la universidad me tenía en una incertidumbre constante porque no sabía qué iba a pasar con el curso... Cada vez me ahogaba más, y las discusiones y enfados no tardaron en llegar. 
Pero meditando (sí, porque me he metido en el mundo del yoga y la meditación, joe, cuánto os tengo que contar...) y recapacitando, no merecía la pena estar así y lo mejor era hablarlo al instante, y si no me apetecía en ese momento, a las horas, pero no alargarlo más porque, al final, la que sufría era yo. 


Os recomiendo hacerlo.   ⤍  Superconsejito del día. ⤎

Y bueno, aunque las inseguridades siguen latentes, tengo la corazonada de que todo mejorará en estos meses. En verano voy a intentar desconectar al máximo, a disfrutar del tiempo en familia que no he podido disfrutar en estos meses de cuarentena, a vivir la vida, a quedar con mis amigas y saborear cada cerveza que nos tomemos y a echarme unos bailes mientras me río de lo arrítmica que soy!! Echo de menos muchas cosas. Aunque antes me queda estudiar para los exámenes y sacarlo todo en junio y julio porque... en septiembre me voy de Erasmus!!!! Pero eso ya os lo contaré en otro capítulo. Prometo seguir por aquí y no volver a desaparecer. 


Ojalá todo siga avanzando y poder superar todos mis miedos. 



Queda mucho que mejorar. 



Hasta pronto!!!!!









lunes, 7 de enero de 2019

2019

Todos hacemos una lista de lo que vamos a intentar cumplir cada año que empieza. 

Lo empezamos con ilusión, esa misma ilusión que tienen un niño al abrir los regalos el día de Reyes.

Con esa misma ilusión he escrito yo la mía.

Ahí va:

Voy a beber más agua, 
a retomar el deporte, 
superar mis miedos, 
mi vergüenza 
y mi depresión. 
Voy a ser más sociable, 
dedicarle más tiempo a mis amigas 
y dedicármelo a mí siempre que lo necesite y no sentirme culpable por ello. 
Voy a preocuparme menos por las cosas que realmente no son importantes,
a confiar más en la gente porque sé que el mundo está lleno de personas bonitas, 
estar muchísimo más feliz 
y sonreír al menos tres veces al día, 
leer más libros, 
disfrutar al máximo de las pequeñas cosas 
y por último, 
pero no menos importante, 
prometo quererte bien, 
muy bien, 
porque más es imposible.
Y lo sabes.



Te espero con ilusión y muchas ganas 2019, porque sé que será mejor año que el anterior. 

martes, 22 de mayo de 2018

Miedo.

"Me pregunté qué sería sin ti el resto de mi vida
y desde entonces, te quiero, te adoro y te vuelvo a querer."



Para empezar,
diré que es el final,
no es un final feliz,
tan sólo es un final,
pero parece ser que ya no hay vuelta atrás.


Solo te di 
diamantes de carbón,
rompí tu mundo en dos,
rompí tu corazón
y ahora tu mundo está burlándose de mí.


Miedo, 
de volver a los infiernos,
miedo a que me tengas miedo,
a tenerte que olvidar.


Miedo,
de quererte sin quererlo, 
de encontrarte derepente,
de no verte nunca más.


Oigo tu voz siempre antes de dormir,
me acuesto junto a ti
y anquee no estas aquí,
en esta oscuridad,
la claridad eres tú.


Miedo, 
de volver a los infiernos,
miedo a que me tengas miedo,
a tenerte que olvidar


Miedo,
de quererte sin quererlo,
de encontrarte de repente,
de no verte nunca más.


Ya sé que es el final, 
no habrá segunda parte
y no sé cómo empezar a borrarte.





PD: 
te voy a escribir la canción más bonita del mundo, 
voy a capturar nuestra historia en tan sólo un segundo
y un día verás que esta loca de poco se olvida,
por mucho que pasen los años de largo en su vida.





miércoles, 2 de mayo de 2018

Con las ganas.

Pienso en lo difícil que se hace todo,
en la cuesta que tengo que subir cada día.
Hacia arriba.

Te prometí
y me prometí 
no volver a sacar el tema,
tema 
que es como una daga ardiendo,
que cada vez que lo pienso 
me destruye por dentro.

Hay tanto rencor...
Tanto dolor...

Cómo se puede pasar página 
si cada vez que algo no va bien
me vienen a la cabeza todos aquellos recuerdos
y me atraviesan el pecho.

¿Qué hago soportando todo esto?
¿Por qué no paso página?
¿Por qué no soy feliz?

Estoy cansada 
de que todo el mundo me mire 
como si fuese gilipollas,
como si hiciese mal en estar así tanto tiempo.
¿Qué hago?
A veces pienso que lo mejor 
es desaparecer por un tiempo,
encontrarme,
ordenarme,
y volver 
para hacer todo aquello que quiero,
sin pensar en nadie,
sin que nadie me afecte,
sin que nada me afecte.

Sé que va a doler,
pero todo hay que cortarlo 
para que sane.

Y yo quiero estar sana. 








“Me autodestruyo demasiado 
pa’ ser tan inteligente 
y te quise demasiado...”

viernes, 29 de diciembre de 2017

Enero.

Mi problema es convivir con el conflicto, 
de un corazón adicto a todo lo que quema.
Yo lancé la moneda 
pero salió cruz 
y desde entonces 
sólo escribo canciones de amor
pa' enamorarme de cualquiera que no seas tú, 
y convertirme en cualquiera que no sea yo.
Calavera, 
lejos de tu vera, 
mi boca te invoca.
Mi cama aún se acuerda 
de lo bonita que era, 
la manera en que tu boca 
imitaba la primavera.
Y quizás por eso,
todo lo que escribo, 
empieza siendo verso 
pero acaba siendo aullido. 
Y justo cuando creo que mi corazón te alcanza, 
llega el desengaño devorando a la esperanza. 


Ni contigo ni sin ti puedo estar, 
vivo con esa ansiedad a cuestas, 
no sabes lo que me cuesta, 
buscarte en la cama al despertar 
y ver que no estás.
Hablo con la botella, 
pero ella tampoco me devuelve la respuesta, 
no sabes lo que me cuesta, 
ni contigo ni sin ti puedo estar. 


Después del sudor,
la guerra fría, 
después del amor,
la despedida.
La cicatriz sobre la herida
fue quién me enseñó 
que la piel también olvida.
Así que 
cuando Dios no responde a mis preguntas, 
me bajo a la calle 
que es maestra redentora, 
en busca de un amigo 
que me dure hasta la tumba, 
y en busca de un amor 
que me dure hasta la aurora.
Pero, 
como si fuera un accidente, 
empieza a amanecer en Occidente, 
y yo no estoy allí, 
cerca de tu vientre, 
y descubro que nada dura nada de repente, 
y te juro que arrastro colecciones de obsesiones, 
y sigo soñando con tus piernas todavía, 
ya he aprendido que mis besos y canciones, 
quedan mucho mejor en tu boca que en la mía. 


martes, 10 de octubre de 2017

Thinking out loud.

Razones por las que te quiero...

1. Te quiero porque eres tú.
2. Porque me ayudas en todo lo que puedes.
3. Porque me pegas esa energía y felicidad siempre.
4. Porque me ayudas en inglés.
5. Porque siempre das lo mejor de ti.
6. Porque te preocupas por mí todo el rato.
7. Porque me traes todo lo que te pido cuando estoy vaga.
8. Porque me animas cuando estoy mal.
9. Porque compartes un poco de tu tiempo conmigo, ya que sabes que eso me hace feliz...
10. Porque siempre me consuelas.
11. Porque sólo pienso en ti.
12. Porque sé que me quieres tal y como soy. Al natural.
13. Porque me respetas.
14. Porque me dejas ser libre contigo.
15. Porque me dan la vida tus abrazos.
16. Porque te ríes de mí y conmigo.
17. Porque cuando nos conocimos sabía que ibas a ser especial.
18. Porque sacas lo mejor de mí.
19. Porque cada día que pasa a tu lado es un regalo.
20. Porque hemos superado cada momento difícil.
21. Porque me haces soñar.
22. Porque cuando estoy contigo no necesito a nadie más.
23. Porque estoy deseando ver tu cara al leer esto.
24. Porque eres increíble.
25. Porque aguantas mis malos humores.
26. Mis rayadas.
27. Porque despejas mis dudas.
28. Porque quiero estar a tu lado siempre que lo necesites.
29. Porque lo estaré.
30. Porque siempre me perdonas.
31. Por ver tu cara cuando nos encontramos.
32. Por no dejarme nunca sola.
33. Por quedarte despierto siempre hasta que llego a casa.
34. Por tu paciencia.
35. Por hacerme regalos.
36. Por hablarme siempre que estoy mal.
37. Por enseñarme a entender las matrículas de los coches.
38. Y muchas más cosas.
39. Por ser tan bueno conmigo.
40. Por tus payasadas.
41. Por esperarme siempre que he llegado tarde.
42. Porque cuando lloro siempre estás ahí.
43. Porque eres lo mejor de mi vida.
44. Por llamarme bebé.
45. Por querer hablar siempre.
46. Por no desilusionarme nunca.
47. Por aprender cada día algo nuevo contigo.
48. Por la primera vez que nos besamos.
49. Por estar presente en tus 23 años.
50. Por estar presente en mis 22.
51. Porque me moriría por estar ahora contigo.
52. Por hacerme pensar cada día que esto no tiene fin.
53. Por superar todo lo que se te pone por delante.
54. Porque eres perfecto.
55. Por cuidarme cuando nadie lo hace.
56. Por taparme cuando me quedo dormida.
57. Por no despertarme cuando estoy durmiendo y tú te levantas antes.
58. Por cada 30.
59. Porque me has enseñado lo que es querer de verdad.
60. Porque me conoces mejor que nadie.
61. Por todos nuestros planes futuros.
62. Porque siempre tengo ganas de ti.
63. Porque me encantaría parar el tiempo cuando estoy contigo.
64. Porque me encanta morderte el labio.
65. Y las orejas.
66. Y el cuello.
67. Por lo guapo que eres.
68. Porque me encanta mirarte.
69. Porque eres sincero.
70. Por cuando tengo frío y me calientas de la manera que sólo tú sabes.
71. Porque intentaré enamorarte cada día.
72. Porque aceptas mis defectos.
73. Porque me ayudas a superar mis miedos.
74. Por tu delicadeza.
75. Tu comprensión.
76. Tu apoyo.
77. Por nuestro primer "te quiero".
78. Porque contigo puedo ser yo misma.
79. Por lo divertido que eres.
80. Porque me encanta escuchar tus historias.
81. Porque quiero que me sigas enseñando pelis guays.
82. Porque sé que puedo confiar en ti.
83. Porque sabes lo que me gusta y lo que no.
84. Por no dejarte dormir.
85. Por picarme siempre.
86. Por todo lo que me aportas.
87. Porque eres imprescindible.
88. Por las locuras que nos quedan por hacer.
89. Porque cada día te quiero más.
90. Porque puedo hablar contigo de lo que sea.
91. Porque nos hemos enfadado, reído, llorado, querido...
92. Juntos.
93. Por lo viajes que hemos hecho.
94. Por los que haremos.
95. Porque me vas a odiar por hacerte leer todo esto.
96. Porque nunca nos hemos quedado sin tema de conversación.
97. Por hacerme perder siempre en el ping pong.
98. Por esas cenas juntos.
99. Porque me encanta hacerte cosquillas.
100. Por tus buenos días.
101. Por todo.
102. Porque sí.
103. Por estos 365 días juntos.
104. Por los que quedan.
105. Suma y sigue.



Porque podría escribirte millones de razones por las que te quiero, pero me quedaría corta.
Déjame demostrártelo día a día.
Déjame acompañarte en esta aventura.
Déjame formar parte de tu vida.
Gracias por este año maravilloso, amor.
Siempre 30.

jueves, 8 de junio de 2017

Sí quiero.

"Sí quiero que me manches las gafas cuando te enfadas. 
Sí quiero que me castigues sin móvil. Tú. A mí.
Sí quiero abrazarte y que des esos saltitos de ilusión y rabia a la vez. 
Sí, quiero tu pasta de dientes siempre abierta y apretada por donde no toca. 
Sí quiero todas tus lágrimas de felicidad. Las que tienes ahora y las que derramas hasta en los anuncios. 
Sí, quiero mirarte a esos ojazos y flipar todavía de que me estén mirando a mí.
Sí quiero Roma, sí quiero Santa Mónica, sí quiero Nueva York. 
Sí quiero estar prohibido en Las Vegas.
Y alucinar en Maldivas con algún chamán.
Pero también quiero Las Letras, Puigcerdà y Lesseps.
Sí quiero quedarnos dormidos en el mejor restaurante del mundo.
Sí quiero ruiditos de barriga. Y caras de culpabilidad.
Sí, quiero cada una de nuestras reconciliaciones, porque siempre se producen un pasito más allá. 
Sí, quiero que el más maduro sea el que más tiene que madurar. 
Sí, quiero hacerte reír con mis achaques. 
Y con mis manías. 
Sí quiero tu manera de decirme que en realidad el viejo eres tú. 
Sí, quiero los momentos duros, los malos, los que ya hemos tenido y los que vendrán. 
Sí quiero aprender a quererte cada día un poquito mejor, que no más porque es imposible. 
Sí, quiero seguir callando bocas a base de amor, de sexo y de amistad. 
Sí quiero decirle al mundo que el amor no entiende de género, de raza o de religión, como tampoco le importa la edad. 
Por todo eso me hace MUCHA gracia la pregunta de si quiero casarme contigo.
Porque el amor NUNCA pregunta.
El amor llega y te responde lo que ni te habrías atrevido a plantear.
Acaba con tus yo nunca, se carga tus yo jamás.
Por eso, sí quiero pasar el resto de mi vida contigo. 
Porque no es que me sienta como en casa.
Porque es que cariño, mi casa… eres tú."